El proceso de soldadura con polvo de oxígeno-acetileno consiste en calentar el polvo de aleación con una llama de oxiacetileno hasta que se funde o alcanza un estado plástico, para luego pulverizarlo y depositarlo sobre la superficie de la pieza tratada. Esto da como resultado una capa de soldadura sobre el sustrato metálico con propiedades especiales, como resistencia al desgaste, a la corrosión y a la oxidación a alta temperatura.